Acciones de enfermería en curaciones y vendajes al paciente hospitalizado.
Acciones de enfermería en curaciones y vendajes al paciente hospitalizado.
La piel es la primera barrera protectora frente a las agresiones exteriores. La piel tiene por misión informar al cerebro por receptores nerviosos que contiene cada cm2 de piel. Distintos receptores intervienen para las sensaciones táctiles, térmicas o dolorosas.
La mayoría de nosotros pensamos que las heridas que ocurren, es solamente a consecuencia de accidentes, sin embargo hay varios tipos de heridas, entre ellas se destacan las heridas quirúrgicas.
La curación de heridas es también un tema muy complejo ya que tiene en cuenta diferentes aspectos tratando de tomar al paciente como un ser integral. Previo a la curación se debe procurar el máximo de alivio del dolor provocado por ésta. El tratamiento del dolor es fundamental ya que afecta negativamente a la calidad de vida de los pacientes.
Calcular las dimensiones de una lesión con exactitud le permite evaluar objetivamente la cicatrización de la lesión, y compartir la información con el resto del equipo es la función de todo enfermero que realice una curación.
Existen factores que afectan la cicatrización y siempre hay que tenerlos presente:
• Edad
• Alteraciones Nutricionales (desnutrición-obesidad)
• Presencia de infección
• Alteraciones metabólicas. DM
• Alteraciones de la irrigación
• Neoplasias de la piel
• Alteraciones neurogénicas
• Fuerzas mecánicas persistentes
• Uso de fármacos (corticoides, citostáticos)
• Uso de sustancias químicas (Dermatitis)
• Tabaco
Las condiciones ideales para una cicatrización optima
• Temperatura:36 - 37° (el enfriamiento retarda la cicatrización)
• Ph 5,5-6,6 de la herida
• El nivel bacteriano debe ser menor de100.000 ufc
• Tipo de tejido debe estar libre de tejido necrótico.
• La Humedad debe ser controlada.
Tratamiento de la Herida
1-Valoración de una herida
En el manejo de la herida es fundamental realizar, previo a la curación una valoración, que permitirá planificar los cuidados de acuerdo a las características y optimizar su adecuada evolución
Entre los antecedentes generales del paciente, se deben considerar:
• Identificación del paciente
• Nombre completo
- sexo
- edad
• Antecedentes mórbidos
• Diagnóstico
• Alergias
• Causa de la herida
Desde el punto de vista local:
• Ubicación anatómica de la herida
• Aspecto de la herida: color, olor, tamaño, forma, fondo, exten-
sión y profundidad
• Presencia de tejido granulatorio, desvitalizado y/o necrótico
• Presencia de exudado: cantidad y calidad.
• Características de la piel circundante
• Presencia de infección
Parámetros a considerar
• Tamaño: la magnitud expresada en cm. de ancho
• Profundidad: la extensión de la herida en sentido vertical, expresado en cm.
• Coloración: color o aspecto que presenta la herida
• Características de la piel circundante
• Secreción: características que posee el exudado que produce la herida,
• Olor: características del olor que emana de la herida
• Características del tejido: necrótico o desvitalizado, granulatorio, fibrinoso
• Magnitud del dolor local
• Vías de evacuación cercana a la herida
Dolor
Se evalúa a través de la escala de valores numéricos 1/10
La correcta valoración, considerando los parámetros descritos permite categorizar la herida y de acuerdo a esta planificar su curación.
Procesos de cicatrización
Es el lavado o irrigación de la herida o úlcera para eliminar los agentes contaminantes que pueden actuar como fuente de infección, preservar la presencia y favorecer la formación de tejido granulatorio.
La limpieza debe realizarse empleando la mínima fuerza mecánica
posible controlando la presión y la temperatura, puesto que por debajo
de 28 ºC se altera la actividad de los leucocitos y se enlentece la cicatrización.
Usar soluciones a temperatura cercana a la corporal. No es recomendable utilizar demasiada presión o fuerza mecánica (cepillos, gasas)
ya que se podría dañar el tejido de granulación incipiente.
Para eliminar los restos de exudado, detritus y bacterias, sin llegar a dañar los tejidos sanos el arrastre debe realizarse con la presión necesaria, esta no debe ser mayor a 4psi ni menor de 15 psi, lo ideal es que sea de 8psi, esto que se logra lavando con jeringa de 35 cc y aguja 1.1mm (19G) a 15cm de la herida y a un ángulo de 45° o también al utilizar una jeringa de 20cc. con una aguja de 0.9 mm.(20G).
Las soluciones utilizadas para aseo de heridas recomendadas son suero fisiológico(0.9%), Ringer lactato, Agua destilada.
En las heridas crónicas es imprescindible reducir la carga bacteriana mediante la aplicación de soluciones que favorezcan una desinfección sistemática.Las diferentes alternativas que tenemos en la actualidad como limpiadores son: suero salino, antisépticos tópicos como la povidona yodada, quien reseca la herida y produce citotoxicidad por concentración de yodo y clorhexidina que enlentece la epitelización.
Las soluciones limpiadoras derivadas de la combinación de polihexanida y betaína hace que sea el agente de elección en las heridas agudas,
crónicas y quemaduras por sus propiedades físico-químicas.
Además de proporcionar la limpieza correcta de las heridas por arrastre, aporta descontaminación por la actividad fisicoquímica de la misma, permitiendo el desprendimiento y eliminación de las bacterias y biofilms bacterianos de las heridas, beneficiando además al proceso de cicatrización, también favorece la limpieza del lecho de la herida de
esfacelos desvitalizados.
Por otra parte no ofrece efectos tóxicos sobre el tejido neoformado, beneficia la cicatrización de las lesiones disminuyendo el tiempo de cierre de las heridas y aumenta la calidad de vida de la persona que padece este tipo de lesiones al controlar el dolor, olor y el estado de los tejidos circundantes (edema, eritema, maceración, etc.)
Debridamiento
Este tejido actúa como una barrera mecánica que impide la aproximación de los bordes de la herida y favorece el ambiente propicio para el desarrollo de microorganismos e infección por lo que amerita su remoción en la gran mayoría de los casos y promover el adecuado proceso de reparación cutánea.
El tejido necrótico está compuesto por proteínas tales como colágeno, fibrina y elastina, además de otras células y cuerpos bacterianos que constituyen una costra dura y deshidratada de color oscuro. El tejido esfacelado o desvitalizado tiene una composición similar, pero con mayor cantidad de fibrina y humedad, es una capa viscosa de color amarillo o blanquecino que se suelta con facilidad.
• Quirúrgico
• Mecánico
• Enzimático
• Autolítico
• Debridamiento quirúrgico:
Este procedimiento se puede realizar en Pabellón quirúrgico o en la sala
- Método rápido y efectivo que se puede realizar aunque la herida
esté infectada
Desventajas:
• Es semiselectivo
• Al realizarlo se destruyen vasos sanguíneos sanos
• Es doloroso
• Tiene riesgo de infección por ser un procedimiento invasivo
• Tiene riesgo de sangramiento o hemorragias, por lo que requiere ser realizado con prudencia
• Debridamiento mecánico: consiste en la colocación de una gasa húmeda en la herida luego de la limpieza de esta y permitir que se adhiera al tejido esfacelado o necrótico, se retira después de 24 horas.
- Actúa en un corto plazo
Desventajas:
- Es doloroso
- Es incómodo para el paciente
- No es selectivo, ya que elimina tanto el tejido esfacelado o necrótico como el de granulación
- Debridamiento lento
La aplicación del se realiza cada 24h junto con una limpieza minuciosa de la herida y puede irritar la piel perilesional.
• Comienza a debridar en corto plazo
• Se puede utilizar en heridas infectadas
• No causa dolor
• Es selectivo cuando se elige el producto adecuado
Desventajas:
• Los productos enzimáticos se inactivan en presencia de sales de
metales pesados y productos químicos
• Requieren un ambiente óptimo adecuado para su acción ( tem-
peratura, humedad y PH)
• Requiere repetidas aplicaciones durante el día
• Algunos preparados pueden dañar el tejido de granulación
• Debridamiento autolítico: consiste en colocar un apósito interac-
tivo o bioactivo sobre la herida o úlcera, previo lavado de esta. La
presencia de estos apósitos permite que el organismo sea capaz de eliminar el tejido esfacelado o necrótico a través de los siguientes
mecanismos:
- La autodigestión
- La activación de las enzimas proteolíticas del organismo
Debido a que favorece que los fagocitos presentes en el lecho de la herida, junto a macrófagos, enzimas proteolíticas y los neutrófilos presentes en los fluidos de la herida, actúen eliminando el material necrótico facilitando el crecimiento del tejido de granulación para la cicatrización.
En general, cualquier apósito que produzca condiciones de cura húmeda y, en particular, los hidrogeles con estructura amorfa (geles) puede inducir desbridamiento autolítico
Es indoloro
Activa un proceso natural
Es selectivo
Se prefiere el debridamiento autolítico por su eficacia y comodidad a no ser que la herida tenga indicación clara de cirugía.
Suropédico: Se coloca desde la raíz de los dedos hasta tres a cinco centímetros por debajo del hueco poplíteo. Está indicado en lesiones de tobillo que cursan con inflamación, contusiones, esguinces de primer y segundo grado, y luxaciones reducidas de tobillo. El tobillo ha de colocarse en ángulo de 90º.
2. Adhesivos:
Ej: suropédico o de tobillo. Tienen cierto carácter de vendaje funcional o deportivo en lesiones que cursan sin inflamación y requieren una inmovilización media. Se colocan primero unos estribos para procurar más inmovilización de la zona ligamentosa más afectada y se continúa el vendaje en espiral o en espiga en posición anatómica del resto la zona anátomica a vendar, como se indica en la siguiente secuencia.
3. Tubulares:
Compresivo:
Protector o de sujeción:
4. Recurrentes:
Capelina:
Muñón:
5. Inmovilizadores:
Cuello puño:
Malla cuello-puño:
Gilchrist o Delpeche:


























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